Obras Sanitarias en La Plata..Referencias Históricas
LAS PRIMERAS OBRAS HIDRÁULICAS DE LA CIUDAD DE LA PLATA
1- Obras de desagüe cloacal
De acuerdo con la información existente, el sistema de provisión de agua y evacuación de residuos cloacales estuvo previsto en el diseño de la ciudad de La Plata, a partir de una estimación razonable para la época.
En efecto, teniendo el casco urbano definido por la Avenida de Circunvalación la forma de un cuadrado de 5 kilómetros de lado, si se descuenta la superficie de 918 hectáreas, destinadas a plazas, parques y calles, presenta un área edificable de 1582 hectáreas. Para los primeros años de este siglo, se tenía en la zona más densamente poblada de La Plata una densidad de población del orden de 100 habitantes por hectárea, mientras que la tendencia urbanística de ese entonces permitía prever para ciudades extendidas, modernas, con avenidas anchas y edificación poco compacta, una densidad del doble de la citada. Considerando que en el futuro esa característica podía ser válida para toda la ciudad, se diseñaron las obras contando una población de 316.000 habitantes, es decir que, mirado desde el presente, se efectuó un proyecto de saneamiento para un techo de más de cincuenta años.
De acuerdo con la elección del sitio de fundación, La Plata está situada sobre una loma, con pendientes suaves hacia su perímetro y hacia una depresión interna, que naciendo en el cruce de las calles 18 y 58 se extiende en dirección al norte como parte constitutiva de la cuenca del arroyo del Gato. Como la altura de los terrenos es variable entre un máximo de 23 metros y un mínimo de 6 metros sobre el nivel de agua máximo ordinario en el puerto, y la distancia a la costa del río de la Plata supera los 11 kilómetros, se efectuó un proyecto cuidadoso que evitara costos exagerados en la ejecución, conservación y funcionamiento.
En base a lo expuesto, los ingenieros Gustavo Kreuzer y Arturo González seleccionaron la alternativa de desaguar por conductos completamente independientes los residuos cloacales y las aguas pluviales.
La base fundamental del sistema de desagüe cloacal está compuesta por un conducto maestro que, arrancando en la parte baja de la calle 18, atraviesa la ciudad mediante un túnel que sigue la calle 55 hasta la calle 5, luego toma la diagonal 79 hasta la calle 66 y desde allí va a desembocar a la costa del río de la Plata en un punto conocido como Palo Blanco, que dista unos 7.000 metros aguas abajo del canal de acceso al puerto La Plata.
Este sistema permitió evacuar los residuos cloacales de tres cuartas partes de la ciudad por simple flujo a gravedad, utilizando la pendiente natural del terreno, sin el empleo de bombas. Para la cuarta parte restante de la ciudad, que no puede desaguar por gravedad por problemas de niveles, el diseño previó conducir los residuos a un pozo colector y elevarlos desde allí al conducto maestro mediante bombeo.
El conducto maestro fue proyectado y construído de albañilería de ladrillos prensados de arcilla cocida, asentada en mezcla hidráulica de cemento portland y arena oriental, con revoque interior impermeable del mismo material.Este conducto comienza con forma ovoidal y finaliza su recorrido hacia el río de la Plata con forma circular de 1,5 metros de diámetro y pendiente de 1:2.500, transportando un caudal de 1,6 m3/s.
La descarga al río se hace tras una cámara de material con una cañería de acero que penetra más de 500 metros en el lecho del río, hasta alcanzar "aguas hondas". De acuerdo con los proyectistas, aún para las mayores bajantes conocidas hasta principio de siglo siempre queda cubierta de agua.
Como el conducto maestro y el secundario cortan la primera napa de agua subterránea, se ha construido un sistema de drenaje que transporta aguas de filtración también hasta el río.
Las obras y conductos de desagüe de la ciudad quedaron terminadas en el mes de octubre de 1909, el conducto maestro quedó terminado el 12 de marzo de 1910 y la inauguración oficial por el gobernador de entonces, D. Ignacio D. Irigoyen tuvo lugar el 31 de marzo de ese año, fecha en se dio inicio a la construcción de las cloacas domiciliarias.
2- Obras de desagüe pluvial
Con respecto a los conductos de aguas pluviales, que recogen las aguas de lluvia, se restringió el proyecto al perímetro comprendido entre las calles de 42 a 69 y de 1 a 31, en total 695 manzanas, aproximadamente el 53% de la superficie total.
Ese diseño dividió la superficie a drenar en dos secciones, una de las cuales se refiere a la zona sudeste (abarca desde 53 a 59 (307 hectáreas). Las aguas de esta sección son llevadas por conductos secundarios a un conducto principal, que corre paralelamente al conducto maestro de residuos cloacales tanto por la diagonal 79 como por la calle 66. Este conducto se construyó cerrado hasta intersectar la ruta a Magdalena, donde se continuaba con un canal a cielo abierto de 7 metros de ancho.
La segunda sección, para el desagüe de más de 1.000 hectáreas, se proyectó con conductos colectores para desembocar en el canal del Gato, construido en línea recta por la calle 11 desde la calle 39 hasta el enlace con el antiguo cauce, frente a los hornos de ladrillo de Ringuelet. Para evitar inundaciones de terrenos bajos en esa época se efectuó el ensanchamiento y dragado del cauce del Gato en toda su longitud, hasta su desembocadura.
Los ingenieros estimaban que debería haberse diseñado el desagüe pluvial de La Plata a partir de una lluvia de 120 mm/hora, lo que exige una capacidad de 54,8 litros por segundo y por hectárea. Sin embargo, estimando que esas lluvias serían excepcionales y "no pasan de una a dos por año" y que "su duración es de 5 a 15 minutos, no ofreciendo peligro de acumulación de aguas", se adoptó una lluvia de intensidad máxima de 48 mm/hora para una duración de una hora, lo que exigió una capacidad de conducción de 21,9 litros por segundo y por hectárea. Para recoger esas aguas de lluvia se instalaron sumideros al pie de las veredas de las bocacalles que comunican los conductos de desagüe, con rejas horizontales y verticales para detención de basura.
3- El costo de las obras de desagüe
El costo total de las obras de desagües cloacales ascendió a la suma de $ 4.195.291, resultando para la época un valor de $ 23,07 por habitante. El costo total de los conductos de desagüe pluvial resultó de $ 2.001.968, es decir del orden de $ 1.500 por hectárea.
Las obras fueron construidas por la empresa "Sociedad de Construcciones y Obras Públicas del Río de la Plata", comenzando el 9 de diciembre de 1906, y se llevaron a cabo en un plazo de
tres años y tres meses.
4- Obras de provisión de agua corriente
Las primeras instalaciones de aguas corrientes den la ciudad de La Plata nacieron en el año 1884, estableciendo una usina en el entonces denominado Parque Sud-Oeste (manzana circunscripta por las calles 13 y 14, 65 y 66), hoy Parque Saavedra. Las instalaciones consistían en un tanque elevado de hierro sobre columnas, de una capacidad de 200 metros cúbicos, con dos calderas tipo Cornwall, dos motores a vapor horizontales que actuaban dos bombas de émbolo a balancín de 150 metros cúbicos por hora de caudal cada una y un pozo semisurgente de 30 cm de diámetro, con dos antepozos para las bombas.
Como las bombas tenían una capacidad muy superior a la que brindaba el pozo, que no permitía extraer más de 50 metros cúbicos por hora, la usina se vio obligada a trabajar con una sola bomba a un tercio de su potencia. Como por ese motivo se notara una insuficiencia del servicio, se instaló una segunda usina en la manzana de 1 a 115 y de diagonal 80 a 44, con pozo de 20 cm de diámetro y una bomba de 16 metros cúbicos por hora.
El resultado poco favorable de esta segunda alternativa y las necesidades crecientes de la ciudad obligó a las autoridades a establecer una tercera usina en la entonces llamada Plaza de Armas (hoy parte del Parque San Martín) en la manzana limitada por las calles 23, 24, 51 y 53. En este caso se construyó un gran antepozo y una perforación de 25 cm de diámetro, hasta la napa semisurgente, que permitía proveer un caudal máximo de 30 metros cúbicos por hora.
Estas tres usinas, con capacidad de proveer 2.300 metros cúbicos por día eran los elementos disponibles para entregar agua potable a la población que en 1900 ya superaba los 25.000 habitantes. En ese entonces, se decidió mejorar sensiblemente la provisión de agua corriente a través de una cuarta usina, en la misma Plaza de Armas, perforando un pozo en la intersección de las avenidas 52 y 25.
Esa obra consistió en la construcción de un pozo de dimensiones extraordinarias, con un antepozo de forma elíptica con ejes de 6 m y 8 m y una profundidad de 16 m. Desde esa profundidad hasta los 21 m la excavación fue cilíndrica, de 4,5 m de diámetro y el resto del pozo, hasta la napa semisurgente, con un diámetro de 2 metros. el revestimiento del antepozo era de mampostería y el tramo final revestido con un cilindro de fundición. La profundidad total del pozo era de 28 metros. La instalación consistía en una caldera a vapor y una bomba duplex Worthington, de 80 metros cúbicos por hora de capacidad.
Esta usina tuvo resultado muy poco satisfactorio, aportando no más de 50 metros cúbicos por hora, hizo que en 1906 la oficina de Obras Sanitarias del Departamento de Ingenieros, por encargo del gobierno provincial, practicó nuevos estudios para la ampliación del servicio de aguas corrientes, proyectando nueva usina y una batería de pozos semisurgentes en la mencionada Plaza de Armas.
Durante esos estudios fue posible determinar que la primera napa de agua se encuentra entre 9 m y 35 m de profundidad. Entre 35 m y 40 m existe una capa de marga arcillosa, de formación pampeana media con 63,52 % de arcilla pura, prácticamente impermeable. La segunda napa comienza a partir de esos 40 m de profundidad, en principio en terrenos con gran cantidad de arena fina. Para un mejor aprovechamiento de esta segunda napa se han construido pozos filtros, que permiten aumentar la superficie filtrante. La extracción de agua de los pozos filtros de efectuaba mediante aire comprimido, a 5,7 atmósferas de presión, hasta que el nivel en el pozo alcanza los 27 m (nivel permanente de bombeo) reduciéndose entonces a 3 atmósferas.
La elevación del agua se lograba por expansión del aire inyectado, con la ventaja de que el aire se mezcla con el agua y la satura de oxígeno, mejorando la calidad. Desde los pozos el agua se enviaba mediante caños de fundición a una gran cisterna subterránea de 1.500 metros cúbicos de capacidad, que se llenaba de agua por las noches para servir de reserva en las horas de mayor consumo. El agua se elevaba mediante bombas impelentes al tanque elevado de distribución o directamente a las cañerías.
De acuerdo con los datos consignados en 1910, el agua corriente de La Plata, tanto por su composición química como por los gases disueltos, poseía todos los requisitos para ser considerada una buena agua potable. Este hecho es explicable por la ubicación elegida para la perforación de los pozos y la construcción adecuada de los mismos, que permite tomar el agua a una profundidad en la que las arenas son muy puras y por el sistema de extracción mediante aire comprimido. El Director del Instituto de Higiene, Dr. Fernando Malenchini, confirma su clasificación como "agua muy pura", con 20 a 60 colonias por centímetro cúbico y ninguna colonia licuante la gelatina.
En 1910 existían más de siete mil conexiones domiciliarias de aguas corrientes, sin contar los servicios especiales a los hospitales Misericordia, San Juan de Dios e Italiano y el de la Escuela Naval y Arsenal de Marina de la Isla Río Santiago.
5- Aclaración
La información ha sido obtenida de un documento monográfico elaborado por los ingenieros Gustavo KREUZER y Arturo GONZÁLEZ, titulado "Las obras de saneamiento de la ciudad de La Plata", editado por el Ministerio de Obras Públicas de la Provincia de buenos Aires en los Talleres Gráficos La Popular, en La Plata,en 1910 Ing Raúl A. Lopardo, conferencia en la Academia de la Ingeniería de la Pcia de Buenos Aires noviembre de 2005
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